| Milán. Castillo Sforzesco. Saliendo de la Via Dante se presenta a nuestros ojos en todas su imponencia el Castillo Sforzesco, que recoge en sí tantas memorias históricas y tantos recuerdos patrios. Supo siempre resistir a la rabia enemiga y levantar gloriosamente sus torres como símbolo de libertad para los Milaneses, en los tiempos de gran esclavitud. En estos últimos años gracias a los ofrecimientos de privados y de la Municipalidad, el Castillo fue restaurado. Digna de ser admirada la Torre del Filarete; fue reedificada por Luca Beltrami, quien la dedicó al Rey Umberto I |